SAGRADA FAMÍLIA
Subirachs, el escultor de la última catedral de Occidente
En enero de 1987, poco antes de cumplir sesenta años, el escultor instala su residencia en el mismo templo en construcción para empezar a trabajar en su mayor y más ambicioso proyecto artístico: recubrir con un centenar de esculturas el atrio de la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia, templo proyectado a partir de 1883 por Gaudí - uno de los arquitectos más geniales de los tiempos modernos -.
Subirachs ha tenido que pagar un alto precio para poder esculpir una de las superficies más visibles y emblemáticas del arte internacional del siglo XX. Su trabajo no nos deja indiferentes; incluso ha resultado , lógicamente, polémico. Así pues, al igual que tiene muchos defensores , también tiene sus detractores.
Artista independiente y con una fuerte personalidad, decide vivir en el templo porque necesita resisidir allí donde trabaja. Para él, el trabajo es su propia vida y vivir en la misma obra le facilita al máximo su dedicación.
Su vivienda consta de 37 m2, situada bajo la cubierta de los picapedreros. El escultor acabará su encargo el 2004, pero aún quedará un siglo para que las obras de la Sagrada Familia concluyan.
La fachada de la Pasión narra los dos últimos días de la vida de Jesús. El escultor utiliza su estilo personal, de un lado para no crear confusión con la obra original de Gaudí, y por el otro, por seguir su propia trayectoria artística.
Siguiendo la idea de Subirachs, el orden de la narración sigue una línea ascendente, subiendo desde la parte inferior izquierda hacia la derecha en forma de S, a la manera de la escritura bustrofédica, siguiendo el camino del Calvario: desde la Santa Cena hasta la parte superior derecha, con el Entierro.
En el nivel inferior, en el que se implica directamente al pueblo, encontramos representada la Santa Cena, el beso de Judas, la Flagelación (en el centro del parteluz), las negaciones de Pedro y el juicio de Jesús.
El segundo nivel comienza con la subida al monte Calvario y las escenas reproducidas son: la primera caída de Jesús, el encuentro con las mujeres de Jerusalén, la Verónica y la figura ecuestre de Longinos.
En la parte superior, se sitúan los soldados jugándose las vestiduras, la Crucifixión (momento álgido de la narración) y el Entierro.
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